Este artículo
publicado originalmente en el periódico digital sdpnoticias.com habla de las
campañas, de lo que se dicen unos y otros partidos, pero tiene una parte
interesante de la que debemos estar conscientes los ciudadanos: los engaños de
los políticos que son capaces de negar incluso de sus orígenes con tal de
aparecer distintos, nuevos, pulcros, honestos. El señor Enrique Alfaro, el que
amenaza periodistas críticos y llama a quemar ejemplares de diarios que lo
cuestionan, construyó una imagen distinta a la que es pero por fortuna, las
campañas permiten contrastar discursos con la realidad y ahora se sabe que es
un mentiroso y demagogo, un populista que dejó más hundido en la pobreza al
municipio que durante muchos años estuvo presumiendo como su gran logro.
Este es el texto
escrito por la periodista Mayra Jazbeth Martínez, que compartimos con su
autorización:
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| El candidato del Movimiento Ciudadano llenando de periódicos
que lo critican el contenedor con el que encenderá la hoguera fanática de su intolerancia. |
La lección de
Guadalajara: las campañas son para contrastar discursos y realidades
Mayra Jazbeth Martínez Pérez | @mayraveracruz |mar 19 may
2015 10:52
En el caso de
Guadalajara, las campañas de uno y de otro lado han hecho puntuales señalamientos
en estos días para tratar de bajar de las preferencias a sus adversarios.
Las campañas van entrando ya a la recta final, y es justo el
momento cuando todos los partidos hacen hasta lo imposible no sólo para ampliar
sus propias intenciones de votos, sino para no perder las simpatías que vienen
arrastrando en las encuestas.
Pero también para dedicar tiempo, dinero y esfuerzo a
impedir que sus adversarios aumenten sus posibilidades entre el electorado, o
las disminuyan.
En el caso de Guadalajara, las campañas de uno y de otro
lado han hecho puntuales señalamientos en estos días para tratar de bajar de
las preferencias a sus adversarios.
Es por eso que quienes vivimos en la perla de Occidente, ya
nos hemos enterado prácticamente de todo de los dos principales partidos
contendientes: por ejemplo, que el papá
del gobernador Aristóteles Sandoval tiene su agrupación política y apoya a los
candidatos del PRI; o que el ex gobernador panista Emilio González es el padrino
político del candidato del Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro.
Es justamente Alfaro el más perjudicado por las
informaciones negativas que se han dado a conocer y que lo involucran a él o a
su entorno cercano, puesto que a lo largo de 6 años por lo menos, se había
empeñado en construir una figura mediática distinta a la que ahora se divulga
en los medios locales y se comenta en la calle.
Hasta antes de que comenzara la campaña, Enrique Alfaro
había logrado con su grupo de publicistas, “venderse” como el candidato que
emerge de la sociedad civil, sin ligas con partidos, y que ofrece un futuro
nuevo, digno, esplendoroso para Guadalajara y para Jalisco (puesto que su meta
es ser gobernador, como lo intentó en 2012).
Pero como las campañas son para contrastar discursos y
realidades, una de las cosas que le está pesando ya al candidato del Partido
Movimiento Ciudadano es justamente lo que durante mucho tiempo fue su fortaleza
y que ahora es su debilidad: su paso como alcalde Tlajomulco.
Y es que Tlajomulco dista de ser el paraíso que vendieron
los publicistas del MC. Para comenzar, es una de las tres ciudades con mayor
número de casas abandonadas en el país, por motivos que tienen que ver con el
desempeño de la autoridad: la inseguridad o la pésima construcción por parte de
las compañías constructoras.
Entre las obras relevantes de la administración alfarista en
el municipio, se encuentra un edificio administrativo pagado a empresarios con
un contrato de esos que se han puesto de moda, donde éstos construyen todo y
“sólo” cobran una renta por 30 años. Así, un edificio que requirió de una
inversión de no más de 290 millones de pesos terminará costando 1,800 millones
al erario.
Además, es el municipio donde más narcolaboratorios se han
descubierto justamente desde que Enrique Alfaro dejó la presidencia, en el año
2011, para ser candidato a gobernador; y varias empresas del lugar, han sido
mencionadas en investigaciones de lavado de dinero por autoridades de Estados
Unidos.
De hecho, ese tema de la delincuencia organizada se ha
vuelto un dolor de cabeza para el ex priista, pues se ha difundido que tiene a
su alrededor a personajes que incluso han estado detenidos por traficar con
estupefacientes y que Carlos Lomelí, su amigo personal, a quien ha propuesto
como candidato a diputado federal del MC por la doble vía (de mayoría y
plurinominal) es dueño de una de las empresas señaladas en investigaciones de
la DEA por facilitar seudoefedrina al cártel de los Amezcua.
Lo sorprendente es que el candidato Enrique Alfaro ha
reaccionado con el gen más autoritario que trae dentro: primero amenazó a los
directivos y reporteros de La Jornada Jalisco, que divulgaron que tiene un
"narcoguarura" que corrió a buscar un amparo dos días después de
publicada la nota; ahora, siempre tratando de hacerse la víctima de “un
compló”, llama a sus seguidores no sólo a no leer prensa, sino a destruir
ejemplares de medios que lo critican.
Para ello instaló “contenedores de guerra sucia” en donde ha
acudido a tirar personalmente los ejemplares de diarios y semanarios locales
donde le han sacado las informaciones aquí comentadas y más.
Lo que ha extrañado a algunos es que no haya mandado a la
basura al periódico Mural, del grupo Reforma, que apenas ayer publicó una foto
de verdadera “guerra sucia” donde se le aprecia con una dama en amena charla,
acompañado de un personaje nefasto al que no pudieron apodar mejor: “El
Terror”, uno de esos porros universitarios al que el diario responsabiliza de
varios hechos criminales.
Quizá sea porque la nota estaba perdida en páginas
interiores y no la vio. O porque estaba más preocupado por la parodia del video
de campaña que le lanzaron supuestos miembros de su campaña, en la que lo
llaman “El Rey del Pop…populismo” y que puede verse en youtube.
Como sea que sea, Enrique Alfaro ya no las trae todas
consigo y para mí que en esta vorágine de información que surge en las
campañas, algunas ciertas, otras seguramente falsas, el que sale ganando
siempre es el ciudadano, que ahora conoce mejor a quienes aspiran a gobernar
Guadalajara. Quizá por eso el hashtag de twitter #MientoComoAlfaro estuvo
fuerte el fin de semana y sólo desapareció del primer lugar cuando comenzó el
partido Chivas-Atlas que ganaron los de Omnilife, para mala suerte de mi gordo
que tuvo que pagar una apuesta conmigo de esas que no se platican en público.

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